traslado
velando1

VELANDO ALMAS Y PLEGARIAS

Un año más el reloj marca las doce, ya es Jueves de Pasión, comienzan en Zamora los días más bonitos del año.

Esta noche, antesala de la Pasión, preludio del sentimiento más puro que se contará en los próximos días a golpe de sensaciones. Una noche mágica en la que soñamos con las ilusiones que se dibujarán en los días venideros. Días de reflexión en los que las sensaciones inundan la inmensidad del espíritu, días de oración, de recogimiento, porque también con los ojos cerrados mira y siente el corazón, y parece que el alma se desnuda en esas noches de silencio y penitencia en Zamora, y brilla en cada rincón el misterio de la Cruz, el sacrificio de la muerte por la vida. Regresan los días en los que Cristo recorre las calles de nuestra ciudad, que con su vida ofreció su luz y con su muerte nos otorgó el ser.

Bendita Semana de Pasión, bálsamo para el alma en los días en los que el corazón gana a la razón y se respira la melancolía de aquellos años en los que brillaban luces que hoy mueren en la oscuridad, pero que permanecen vivas en la inmensidad del recuerdo. Añoramos los días, las tradiciones, y consumimos el fuego del anhelo reviviendo los momentos que un día iluminaron el alma, y que año tras año lo siguen haciendo con la misma intensidad, con la fuerza contenida de la espera. Hay sensaciones inexplicables, como las que en la magia de esta noche se dibujan en el corazón de los zamoranos que aguardan impacientes la llegada de la Semana Santa. Sentir la añoranza a destiempo, abrazar lo amargo del desaliento, saborear el dulce letargo de la espera.

En esta noche especial recordamos lo que fue e imaginamos lo que será, rogamos por todos aquellos que también sentían en lo más profundo de su ser la Pasión de estos días. Esta noche velamos almas y plegarias, porque en las tradiciones está la esencia de lo que somos, de lo que fuimos, de lo que queremos ser, esas que forman parte de nosotros, esas que no queremos perder. Mañana reviviremos el recuerdo del camino a la Cruz. Cerramos los ojos para sumergirnos en la emoción que nos inunda.

Es tiempo de Pasión, empezamos a sentir…

Sara Pérez Tamames